Hemos transformado nuestro estilo de vida, en una posición bastante cómoda, desde la cual, la calidad se asocia a la irresponsable ausencia de implicación ante cualquier situación injusta. Cuanto más me centre en mí y menos haga por los demás, mucho mejor.

Pero hay quienes no se sienten identificados con esta tendencia y no agachan la cabeza ante situaciones ajenas desfavorables, donde un mínimo de implicación puede marcar diferencias.
Han alzado la mirada para dejar egocéntricamente de mirarse a su ombligo y considerar las necesidades de los demás.

Estas personas, han ampliado el radio de su calidad de vida, para incluir a aquellos cuya situación actual se encuentra en desventaja.
Sus motivaciones pueden ser diversas, ayudar a otros humanos, animales o la naturaleza.
Pero el paradigma social se congela una vez se traspasan los límites de las comodidades establecidas y critican con menosprecio a cualquiera que tan solo intente salirse de ellas.

Podemos ver un claro ejemplo en aquellas personas que eligen renunciar al consumo de productos animales, ya sean alimentos, ropa, aseo, cosméticos u otros.
A menudo se enfrentan a desafiantes críticas y burlas. Incluso en ocasiones, hasta de sus seres más allegados.
La escena se torna aun peor y se disparan las alarmas, cuando son padres y aplican el mismo tipo de nutrición a sus hijos.

Sin embargo, se hace la vista gorda, cuando algunos de los seguidores de una dieta omnívora, decide dar de comer a los pequeños continuamente bollería, embutidos, chucherías y productos insanos similares . Y como aun así, esto no es suficiente, también les permiten llevar una vida sedentaria, que junto con su pobre alimentación, les condenan a una obesidad asegurada y/u otros problemas de salud. En ocasiones ambas. Posteriormente, acuden al médico en busca de soluciones y acaban echándose las manos a la cabeza, cuando ven que éste no dispone de una varita mágica que pueda deshacer por arte de magia, los efectos producidos por una inadecuada alimentación y una vida de inactividad física.

Fuente: Seedo, casi la mitad de los niños españoles padece de obesidad 2012

 

Fuente: World Obesity 2017

 

Fuente: World Obesity 2017

 

Muchos, en lugar de mirarse a sí mismos y ver qué pueden aportar (o al menos mantenerse al margen respetando pensamientos y conductas diferentes a las suyas), buscan con arrogancia y ahínco el mínimo error, entrever alguna flaqueza, para justificar su completa falta de implicación. A la vez que intentan desmotivar las causas de aquellos que no permanecen indiferentes ante situaciones abusivas.

En ocasiones, etiquetan a estos últimos de “extremistas”, autoproclamándose ellos de “moderados”…pero falazmente no existe la moderación en aquellas acciones que conscientemente uno sabe que contribuyen al sufrimiento de otras especies y a la devastación de la naturaleza. La verdadera moderación se encuentra cuando las acciones son beneficiosas tanto para uno como para los demás, o al menos cuando no son perjudiciales.

Las personas, que han decidido, extender su generosidad en beneficio de otros, ya sean humanos, animales o la naturaleza, no son mejores ni peores, ni diferentes de ti y de mí, y por supuesto distan de ser perfectas. Sencillamente, han desarrollado su empatía más allá de sus cercanías y han adoptado una actitud coherente y activa.

Cuando hay mejoras en algún sector de la sociedad, suele deberse a que detrás, ha habido al menos una persona que ha protestado por alguna situación considerada inaceptable. Mientras que el resto se beneficia de este cambio después de haber permanecido cómodamente indiferentes, la realidad subyacente es que solo una o varias personas han sido las principales implicadas en el proceso.

 

Clair Cameron Patterson

Es un claro ejemplo de los valores puestos en acción. Fue un Geoquímico estadounidense que determinó con exactitud la edad de la Tierra. 4.500 millones de años, con un margen de error de unos 7 millones de años. Gracias a él, en la actualidad, no hay casi en circulación combustibles elaborados con plomo, ni alimentos, pinturas, esmaltes o sistemas de distribución de agua. El plomo es tóxico, se va acumulando en el organismo afectando a diversos sistemas. Con efectos especialmente dañinos en los niños de corta edad.

“No existe un nivel de exposición al plomo que pueda considerarse seguro. Y solo en el 2015 causó 494.550 muertes”

 

http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/lead-poisoning-and-health

Cosmos7: La habitación limpia.

 

Cuando Patterson descubrió los efectos del plomo, no agachó la cabeza dejándose comprar por las grandes compañías. Se paró, reflexionó y tomo la decisión más coherente. Debido a ello, fue perseguido por las grandes multinacionales que lo trataban y comercializaban. Pero gracias a sus esfuerzos y después de más de 20 años de lucha, entre juicios y amenazas, consiguió finalmente, gran parte de la retirada de este tóxico, en la mayoría de países.

 

 

Otro ejemplo es

Jane Goodall

Primatóloga, naturalista y activista inglesa que ha dedicado su vida al estudio del comportamiento de los chimpancés en África y a educar y promover estilos de vida más sostenibles en todo el planeta. En 1987, esta prestigiosa científica abandonó la realización de trabajos de campo para viajar por todo el mundo en defensa de los animales y de su bienestar, dando conferencias sobre la destrucción del medio ambiente y el calentamiento global.

Goodall, que es la única no tanzana galardonada con la Medalla de Tanzania, es miembro de la Orden del Imperio Británico y ha sido condecorada con múltiples premios y distinciones, entre ellos la Medalla Hubbard de la National Geographic Society (1995) y los premios Kioto (1990), Caring (1996) y Gandhi/King de la No Violencia (2001). Desde 2002 es Mensajera de la Paz de la ONU.

En 2003 recibió la Medalla Benjamin Franklin (Estados Unidos) y el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, concedido por su «trascendental aportación científica».
Su alimentación es completamente a base de plantas y actualmente a sus 83 años, continua trabajando con firmeza en defensa de otros seres humanos, de los animales y de la naturaleza.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/goodall.htm

REFLEXIONEMOS
Seguir una dieta vegetariana o vegana, bien planificada:

 

  • Es perfectamente saludable, para todas las etapas de la vida, desde el nacimiento, embarazos, edad adulta, edades más avanzadas y por supuesto, atletas.

  • Nos puede ayudar a reducir ciertos síntomas de salud, como hipertensión, diabetes tipo 2, obesidad etc.

  • No estarás contribuyendo con el sufrimiento y maltrato animal.

  • Estarás colaborando a preservar las especies.

  • Es una manera excelente de contribuir a mejorar el medio ambiente, de reducir la acidificación de los océanos y la deforestación, lo que a su vez, favorece tu salud y la de los demás.

  • Estarás ayudando a crear un mundo más justo y sostenible

     

    ¿No han sido ya suficientes los daños causados a otros seres humanos, especies y naturaleza ?

    Somos nosotros los que necesitamos de la tierra y su biodiversidad para nuestra óptima salud y existencia. No al revés .

    Como seres humanos, disponemos de una amplia creatividad, desde la que hoy mismo, al menos podemos hacer elecciones en nuestros platos, que no impliquen el sufrimiento de los animales, favoreciendo así también a la naturaleza y a toda la humanidad.

    Si tuviéramos que elegir entre lo que nos satisface, pero que causa daños a terceros y a nosotros mismos, o bien, lo que nos satisface y además produce bienestar a terceros y a nosotros mismos. Siendo coherentes y responsables,

    ¿por qué íbamos a escoger la primera opción?

 

Hasta ahora, hemos contribuido en gran medida a estos escenarios….

 

 

Pero aun disponemos de la maravillosa capacidad de elegir estos otros, donde todos ganemos…

 

Hay muchas personas que piensan que por ellas mismas no pueden cambiar nada, nunca más alejadas de la realidad, toda acción cuenta, la decisión es tuya, mía, nuestra , de todos. Entre todos es posible hacer de la tierra un lugar mejor del que era cuando lo encontramos.

Según cuentan el gran Filósofo Séneca, dijo una vez:

“ Nunca es suficiente, para quienes demasiado es poco “